martes, 1 de noviembre de 2011

La ciencia convoca a adultos mayores y sus familias en Feria Científica


  • La III Feria Científica del Adulto Mayor, organizada por la UAM, abre sus puertas para mostrar 37 proyectos de adultos mayores de todo el país

San José, sábado 29 de octubre, 2011. Insectos comestibles, repelentes naturales y máquinas creadas a partir de desechos, tienen un punto en común: además de ser investigaciones científicas innovadoras, fueron concebidas de la experiencia de decenas de adultos mayores de cada rincón de Costa Rica.

Estas y más ideas y proyectos se reunieron hoy en el gimnasio de la Universidad Americana (UAM), organizadora de la feria, en San Pedro de Montes de Oca.

El Viceministro de Ciencia y Tecnología, Keilor Rojas, participó en la inauguración de la actividad, junto con Rosa Monge, rectora de la UAM; Margarita Pérez, directora del Área de Educación de esta universidad y coordinadora de la feria; Fernando Trejos, Alcalde de Montes de Oca.

“La unión de todo este esfuerzo experiencia no tiene precio. El país tiene grandes brechas y en actividades como esta vemos que la ciencia puede solucionarlas”, indicó en su discurso el Viceministro. “El país necesita que compartan sus experiencias, especialmente con los más jóvenes, porque tenemos el reto de hacer crecer al país con más científicos e ingenieros, y ustedes tienen la experiencia que puede contagiarlos”, agregó.

La coordinadora de la feria, Margarita Pérez, explicó que este evento nació como un trabajo comunal universitario (TCU), y ahora es una tradición en la UAM. Con la de este año, la Feria Científica del Adulto Mayor celebra su tercer edición.

“Unimos la necesidad de los estudiantes del área de ciencias de aprender a hacer ferias científicas con tomar en cuenta al adulto mayor y todo el conocimiento que tiene, y como resultado tenemos esta feria”, indicó la coordinadora.

Pérez explicó que, entre los alumnos de la UAM, se les propone el coordinar un proyecto con un adulto mayor, que puede incluso ser de su propia familia. Así, el espacio familiar se vive intensamente en estas actividades.

“Durante unos cuatro meses, que es lo que dura la preparación, el estudiante o el grupo de estudiantes ayuda a preparar el proyecto, y al final lo expone en esta feria con el adulto mayor”, agregó.

Hoy, los 37 adultos mayores que participaron del mismo número de proyectos recibieron una medalla y un certificado de premiación, así como un recuerdo elaborado por los propios profesores de a UAM. “Todos son ganadores”, comentó Pérez.

Innovación y ciencia en la tercera edad. Ana Lorena Montoya, de Guadalupe, le explicó a los asistentes a la III Feria Científica del Adulto Mayor cómo desde la intención de cocinar arepas surgió su interés por investigar las propiedades alimenticias de los gusanos Tenebrio molitor.

“Un día encontré una bolsa de harina que se había puesto mala, y vi que había como telarañas en ella. La puse en una pecera para observarla, y vi cómo poco a poco iban creciendo unos gusanos que se convirtieron en insectos. Investigué en el Museo de Insectos de la Universidad de Costa Rica y en el Instituto Nacional de la Biodiversidad (INBio), y allí me informé sobre la posibilidad de alimentarse de estos insectos”, comentó.

No en vano, su mesa tenía exquisitas bocas a base de pupas de este gusano.

Así como ella, Fidelia Pereira, de 65 años y proveniente de Ciudad Quesada, mostró una pequeña cosecha de vegetales cultivados con la técnica de hidroponía en su jardín, a bajo costo y aprovechando tarros viejos.

“Para mí lo importante es tener en la casa lo que necesito; no tengo que ir a comprar ni culantro, ni lechuga, ni tomate; es un medio de economía, de que podamos tener lo necesario en la casa, sin necesidad de comprar las cosas en el mercado”, explicó.

José Manuel Biamonte, por otra parte, enseñó cuáles eran posibles usos medicinales y alimenticios de los hongos, y decoró su puesto con varias muestras de estos.

Además, Gerardo Fernández, un antiguo profesor de Artes Industriales, demostró un triturador de plásticos hecho con materiales de desechos de equipos mecánicos, como alternativa para reducir el volumen de este material. Asimismo, entre otros, Francisco Rodríguez explicó cuáles son posibles usos del madero negro, un árbol que crece en casi todo el país.

Ciencia Ficción enamora la pluma de quince jóvenes costarricenses



  • La Fundación CIENTEC premió a colegiales por sus ensayos en el XIII Certamen Nacional de Ensayo Científico.

San José, viernes 28 de octubre, 2011. Historias acerca de ciencia fantástica y sus implicaciones en la vida de las personas le valieron a quince estudiantes de secundaria un reconocimiento por sus ensayos en el XIII Certamen Nacional de Ensayo Científico, organizado por la Fundación CIENTEC.

Estudiantes de colegios de todo el país pusieron a volar su imaginación con situaciones de ciencia ficción en sus creaciones literarias, las cuales fueron enviadas tanto en inglés como en español y en dos categorías: la mayor (16 a 18 años) y la menor (13 a 15 años).

“Aunque la técnica para desarrollar algún concepto todavía sea inexistente, la gente tiene la noción de lo que se busca mucho antes de obtenerlo, y en esto se fundamenta la ciencia ficción”, expresó en su ensayo Juan Rafael Arce Gamboa, estudiante del Colegio Científico Costarricense de San Pedro, y ganador del primer lugar en la categoría mayor de los ensayos en español.

“La ciencia ficción es como una ventana a las más impresionantes ambiciones del ser humano, que cumple la doble función de anticipar la aparición de artefactos fabulosos, y advertir sobre los posibles problemas que las tecnologías pueden provocar”, culmina el texto.

Así como él, Gabriel Tene Calla, del Colegio Científico Costarricense de Pérez Zeledón, ganó el primer lugar de la categoría mayor en los ensayos de inglés.

Alejandra León, directora de la Fundación CIENTEC y coordinadora del Certamen Nacional de Ensayo Científico, se mostró complacida por la convocatoria al concurso, que contó con más de 300 textos en ambos idiomas.

“Estamos aquí para celebrar las habilidades de muchachos y muchachas de todo el país”, expresó durante la ceremonia de entrega de premios.

Silvia Arias, comunicadora del CONICIT y miembro del jurado calificador en español, señaló que algunos aspectos que el jurado tomó en cuenta a la hora de establecer la evaluación de los diferentes ensayos recibidos fueron la claridad del texto, la riqueza de las ideas, la estructura del escrito, la riqueza y precisión del vocabulario, y que el vocabulario fuera adecuado al contexto.

El jurado destacó que, aunque inicialmente se premiarían únicamente a doce jóvenes, por la calidad de los ensayos recibidos se decidió reconocer con un premio o una mención de honor a quince estudiantes.

Carlos González, presidente de la junta directiva del Consejo Nacional para Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), así como Mario Oliva, Vicerrector de Extensión de la Universidad Nacional (UNA), felicitaron a todos los jóvenes participantes, y reconocieron la importancia de la ciencia ficción y la literatura en el proceso de formación de los científicos en encaminarse hacia una mejor sociedad.

Asimismo, Alejandro Hernández, Director de Fomento de la Ciencia y Tecnología del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), también participó en la actividad.

Niño en busca de la adolescencia. El Certamen Nacional de Ensayo Científico, con esta edición, ya cumple trece años. Cientos de escritos han pasado por los ojos de jurados en busca de textos que cumplieran con calidad, frescura, composición fluida, creatividad, bajo cada uno de los temas que se han propuesto en estos años.

Algunos de ellos han sido La biodiversidad en ambientes marino costeros (2010); Comunicación y tecnología (2008); La física en la vida diaria (2005); La innovación (2002) y Si yo fuera científico/a… si yo fuera tecnólogo/a (1999).

Este año, unos 250 ensayos en español y unos 100 en inglés fueron los impulsores de la 13° edición del certamen. Al respecto, Alejandra León mencionó que la participación fue muy buena, dado que se ganaron participantes de las provincias costeras. Incluso, hubo ganadores de Puntarenas y Limón, únicamente faltaron participantes de Guanacaste. “Será un reto para extendernos el año entrante”, mencionó.

“A través de los años hemos aprendido algunas cosas, hemos mejorado el proceso y buscamos cómo extender la ventana de oportunidad que abre este certamen a todos los rincones del país. Sabemos lo importante que es escribir las ideas, aprender a redactar bien y sintetizar, saber reconocer lo urgente dentro de lo importante, para priorizar. Creemos que este ejercicio fortalece esas destrezas, que no solo consiguen buenas notas o un premio en un concurso, pero que se requieren en la vida para salir adelante y ayudar a otros. Nos ilusiona el impulso que vemos en jóvenes que han pasado por el certamen y que encontramos luego en la universidad y en el trabajo. Creemos que el certamen ha abierto un canal para soñar y desarrollarse, en algunos casos”, agregó la directora de CIENTEC.

Entre el público, mientras los estudiantes aguardaban la premiación, fue proyectado el extracto de la película Odisea 2050, filme de animación costarricense elaborada con el auspicio del Gobierno Británico, acerca de futuro de la Tierra.

Además, entre las actividades culturales programadas en la actividad, se contó con una demostración de robots “futbolistas” y una pieza de danza llamada Viaje Cósmico, interpretada por coreógrafos alumnos del Taller de Danza del Colegio Humanístico Costarricense, sede de la UNA.

El Certamen contó con la colaboración del Fondo de Incentivos del MICIT, gestionado por el CONICIT, además del MEP, UCR, UNA, UNED, Colinas del Poás y Radio U.

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Ganadores (Español)

Primer Lugar, Categoría Mayor: José Rafael Arce, del Colegio Científico Costarricense de San Pedro.

Segundo Lugar, Categoría Mayor: Aldahir Buckanan, del Colegio Científico Costarricense del Atlántico.

Tercer Lugar, Categoría Mayor: Juan Sebastián Hernández, del Colegio Científico Costarricense de San Pedro.

Mención Honorífica: María Fernanda Labra, del Liceo Emiliano Odio.

Primer Lugar, Categoría Menor: Priscila Vieto Bonilla, del Colegio Nuestra Señora

Segundo Lugar, Categoría Menor: Patrick Daniel Brandl Suárez, del Colegio Humboldt.

Tercer Lugar, Categoría Menor: declarado desierto.

(Todos los ensayos llevaban por título "Ciencia Ficción").

Ganadores (Inglés)

Primer Lugar, Categoría Mayor: Gabriel Tene Calla, del Colegio Científico Costarricense de Pérez Zeledón, ensayo "Some Thoughts on Science Fiction".

Segundo Lugar, Categoría Mayor: Rafael Ángel Brenes Orozco, del Colegio Claretiano, ensayo "Impact of Science Fiction in the Modern Society".

Tercer Lugar, Categoría Mayor: Alyssa Barrantes Chaverri, del Liceo Bilingüe de Sarchí, ensayo "Science Fiction".

Primer Lugar, Categoría Menor: Bárbara Villegas Lozano, del Colegio Científico Costarricense de Pérez Zeledón, ensayo "Fact or Fiction?"

Segundo Lugar, Categoría Menor: Sofía Quesada Lozano, de la St. Jude School, por su ensayo "Science Fiction".

Tercer Lugar, Categoría Menor: Anthony Callow Monge, del Colegio Andrés Bello, ensayo "Odissey 2050: the Movie".

Menciones de honor: Daniela Mora Miranda, ensayo "Science Fiction: New Prophets in disguise?"; María Milena Marín Ledezma, ensayo "Prophetic Science Fiction: Foretold of Events", y Edwin González Hernández, ensayo "Science Fiction and art: a perfect math". Las tres estudiantes pertenecen al Liceo Bilingüe de Naranjo.